Me hizo el amor por atrás
3Ella, con sus calzas animal print y camiseta blanca, se sentó junto a él en el sillón blanco. Un sillón que había sido testigo de muchos encuentros, pero ninguno como el de esa noche. El ambiente estaba perfectamente iluminado, creando una atmósfera romántica. Las luces suaves, la cercanía, los suspiros. El deseo flotaba en el aire. Se miraron, se sonrieron. Y luego, sin palabras, se dejaron llevar. Descubrirían juntos una nueva forma de amarse, sin reglas, solo instintos, ¿quien dijo que no se puede hacer el amor por atrás?.









